Despertemos 2012. Tengo algo que dar
Jamás me había sentido atrapada, seducida y envuelta por una historia como la que narraba aquel libro…
Hasta entonces para mí las lecturas eran una obligación, una especie de multa a pagar a maestros y tutores sin saber muy bien para qué. No conocía el placer de leer, de explorar puertas que se te abren en el alma, de abandonarse a la imaginación, a la belleza y al misterio de la ficción y del lenguaje.
Todo eso para mí nación con aquella novela.
(Extraído de uno de mis libros favoritos).